Reducir cuota
Mismo plazo, pagas menos cada mes
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Ahorro en intereses —
¿Cuánto pagaré al mes? Descúbrelo al instante, con los intereses totales y todo el dinero que necesitas tener ahorrado para comprar. Sin registrarte.
Cuota mensual
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Estás financiando más del 80 %. La mayoría de bancos españoles no supera ese porcentaje sobre el valor de tasación. Necesitarás más entrada, un aval o una hipoteca especial.
Simulación orientativa. Esta web no es asesoramiento financiero ni una oferta de préstamo. Los importes reales dependen de tu banco, de tu perfil y del valor de tasación. Consulta siempre la oferta vinculante antes de decidir.
🔒 100 % privado — todos los cálculos se hacen en tu navegador. No enviamos tus datos a ningún servidor ni guardamos nada.
Al precio de la vivienda hay que sumarle los impuestos y los gastos de la compraventa. Cambian mucho según dónde compres y si la casa es nueva o usada.
Partimos de estimaciones habituales en 2026. Si tu notaría ya te ha dado un presupuesto, cámbialo aquí.
| ITP | — |
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| Actos Jurídicos Documentados | — |
| Notaría | — |
| Registro de la propiedad | — |
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| Total de gastos | — |
Dinero que necesitas ahorrado
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Tipos de ITP, AJD, IVA, IGIC e IPSI actualizados a . No incluyen bonificaciones por edad, familia numerosa, discapacidad ni VPO.
Los dos gráficos se dibujan en tu propio navegador a partir de tus números.
Lo que aún le debes al banco al final de cada año.
Cuánto del total va a devolver el préstamo y cuánto son intereses.
Amortizar anticipadamente ahorra intereses. Puedes usar ese dinero para bajar la cuota o para terminar antes: aquí ves las dos opciones comparadas.
Por ley, la comisión por amortización anticipada está limitada al 0,15 % en hipotecas variables durante los 5 primeros años, y al 2 % (primeros 10 años) o 1,5 % en las fijas. No la incluimos en el cálculo.
Mismo plazo, pagas menos cada mes
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Ahorro en intereses —
Misma cuota, terminas antes
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Ahorro en intereses —
Sistema francés, año por año. Pulsa cualquier año para desplegar sus doce meses y ver qué parte de cada cuota son intereses y qué parte es capital.
| Periodo | Cuota | Intereses | Capital | Pendiente |
|---|---|---|---|---|
| Activa JavaScript para ver el cuadro de amortización. | ||||
Precio de la vivienda, lo que tienes ahorrado para la entrada, en cuántos años quieres pagarla y a qué interés. Si tu hipoteca es variable, ajusta el euríbor y el diferencial.
La cuota se recalcula con cada cambio, sin pulsar ningún botón. Debajo tienes los intereses totales, el porcentaje que financias y los gastos de comprar en tu comunidad.
Descarga el cuadro de amortización en CSV o imprímelo para comparar la simulación con la oferta que te haga tu entidad.
Casi todas las hipotecas españolas usan el sistema francés: pagas
siempre la misma cuota, pero lo que hay dentro de esa cuota cambia cada mes. La
fórmula es cuota = C · i / (1 − (1 + i)−n), donde C
es el capital que pides prestado, i el tipo de interés mensual (el TIN anual
dividido entre doce) y n el número total de mensualidades.
La consecuencia práctica es la que sorprende a casi todo el mundo: al principio casi toda tu cuota son intereses. En una hipoteca de 160.000 € a 25 años y 3 %, la primera cuota son unos 400 € de intereses y apenas 360 € de capital. Diez años después la proporción se ha dado la vuelta. Por eso el capital pendiente baja tan despacio los primeros años, y por eso amortizar pronto ahorra tanto dinero.
En una hipoteca fija el tipo se pacta al firmar y no se mueve: pagarás exactamente lo mismo el primer mes que el último. Es tranquilidad pura, y a cambio el banco te cobra un tipo de salida algo más alto, porque es él quien asume el riesgo de que los tipos suban.
En una hipoteca variable el tipo se compone de dos piezas: el euríbor, que se mueve con el mercado, y un diferencial fijo que pactas con el banco y no cambia nunca. Cada seis o doce meses la entidad revisa tu cuota con el euríbor del momento. Arranca más barata, pero el riesgo es tuyo: entre 2022 y 2023 el euríbor pasó de valores negativos a superar el 4 %, y muchas cuotas subieron varios cientos de euros al mes.
Existe una tercera vía, la hipoteca mixta: unos primeros años a tipo fijo (normalmente entre 5 y 15) y el resto a variable. Tiene sentido si esperas amortizar buena parte del préstamo durante el tramo fijo.
Además del precio y de la entrada, comprar tiene una factura paralela de entre el 8 % y el 15 % del precio. La partida más grande es siempre el impuesto:
A eso se suman la notaría de la escritura de compraventa, la inscripción en el Registro de la Propiedad, la tasación que exige el banco y, si la contratas, la gestoría. Una advertencia importante: los gastos de la hipoteca (su notaría, su registro, su gestoría y su AJD) los paga el banco desde la Ley 5/2019. Los de la compraventa siguen siendo tuyos, y son la mayor parte del dinero.
Un último detalle que descoloca a mucha gente: Hacienda no siempre calcula el impuesto sobre el precio que pagas, sino sobre el valor de referencia de Catastro si este es superior. Antes de firmar, consúltalo en la sede electrónica del Catastro.
Lo habitual es tener ahorrado en torno al 30 % del precio: un 20 % de entrada, porque los bancos financian como máximo el 80 % del valor de tasación, más un 10 %-15 % adicional para impuestos y gastos de notaría, registro, tasación y gestoría.
Sobre una vivienda de 200.000 € eso son unos 40.000 € de entrada y entre 20.000 € y 30.000 € de gastos. Existen hipotecas al 90 % o incluso al 100 % para perfiles concretos —jóvenes con avales públicos, funcionarios, pisos del propio banco—, pero son la excepción, no la norma.
El euríbor es el tipo de interés medio al que los bancos europeos se prestan dinero entre sí. Es el índice de referencia de casi todas las hipotecas variables en España.
Tu cuota se calcula sumando el euríbor más un diferencial fijo que pactas con el banco (por ejemplo, euríbor + 0,80 %). Como el euríbor se mueve cada mes, tu cuota se revisa una o dos veces al año: si sube, pagas más; si baja, pagas menos. El diferencial, en cambio, no cambia nunca durante toda la vida del préstamo.
La fija te da una cuota idéntica durante los 20 o 30 años del préstamo: sabes exactamente lo que pagarás, a cambio de un tipo de partida algo más alto. La variable suele arrancar más barata, pero sube y baja con el euríbor, así que necesitas margen en tu presupuesto para aguantar una subida.
La regla práctica: si la cuota te ajusta al límite o te quita el sueño, fija. Si tienes colchón, la hipoteca es corta o piensas amortizar pronto, la variable puede salir más barata. También existen las mixtas, con unos primeros años a tipo fijo y el resto a variable.
El cálculo de la cuota es exacto: usamos el sistema francés, el mismo que aplican todos los bancos españoles.
Lo que es una estimación son los gastos e impuestos, porque dependen de tu comunidad autónoma, del valor de referencia de Catastro (que puede ser distinto del precio que pagas) y de bonificaciones personales por edad, familia numerosa o discapacidad. Además no incluimos los seguros de hogar y vida que el banco suele vincular a la hipoteca. Es una simulación orientativa: la oferta vinculante del banco es el único documento con cifras definitivas.
Si es vivienda usada pagas el ITP, un impuesto autonómico que va del 4 % al 13 % según dónde compres. Si es obra nueva pagas el 10 % de IVA (7 % de IGIC en Canarias, 4 % de IPSI en Ceuta y Melilla) más el impuesto de Actos Jurídicos Documentados.
A eso se suman notaría, registro de la propiedad, tasación y, si la contratas, gestoría. En total, entre un 8 % y un 15 % del precio.
Desde la Ley 5/2019 de contratos de crédito inmobiliario, el banco paga la notaría de la escritura de hipoteca, el registro, la gestoría y el impuesto de Actos Jurídicos Documentados del préstamo. Tú pagas la tasación y las copias de la escritura que pidas.
Ojo: eso son los gastos de la hipoteca. Los de la compraventa (ITP o IVA, notaría y registro de la escritura de compra) siguen siendo tuyos, y son la mayor parte del dinero.
Depende de qué hagas con ese dinero. Amortizar te ahorra intereses de forma garantizada, y ese ahorro equivale a la rentabilidad de tu tipo de interés sin riesgo. Si tu hipoteca está al 3 % y no encuentras una inversión segura que te dé más, amortizar es buena idea.
Cuanto antes lo hagas, más ahorras, porque al principio del préstamo casi toda la cuota son intereses. Reducir plazo ahorra más intereses que reducir cuota, pero reducir cuota te da aire cada mes. La ley limita la comisión por amortización anticipada al 0,15 % en variables durante los 5 primeros años y al 2 % o 1,5 % en las fijas.
Es el método con el que se calculan prácticamente todas las hipotecas en España. Consiste en pagar siempre la misma cuota, pero cambiando su composición: al principio la mayor parte son intereses y muy poco capital, y con los años se invierte.
Por eso en los primeros años el capital pendiente baja muy despacio, y por eso amortizar pronto ahorra tanto. La fórmula es cuota = C · i / (1 − (1 + i)−n).